Es un blend compuesto por Chenin Blanc (50%), Chardonnay (25%) y Sauvignon Blanc (25%).
Criado durante tres años en fudre austríaco Stockinger y luego otros tres años en botella. Es un blanco vibrante, con aromas de duraznos blancos y piel de limón encurtido, combinados con notas de hierbas de montaña, nueces y almendras. En boca es austero, fresco y elegante, con una textura eléctrica y aterciopelada. Puede guardarse entre 10 y 15 años.